lunes, 15 de diciembre de 2014

La Especie Elegida.


Resumen del primer capítulo: Principios básicos de la teoría evolutiva.

La herencia de los caracteres adquiridos.

Los antepasados vivían en árboles, por lo tanto se desplazaban por ellos por lo tanto estarían acostumbrados a saltar y trepar por éstos. Podemos decir que la evolución de las especies es proporcional a la forma de vida de la especie. Esto produce alteraciones en su físico que se transmitiría de generación en generación, por supuesto estas se ampliarían y se seguiría transmitiendo.


Según Lamarck el mundo natural no se rige por la lógica humana.Las leyes de la herencia nos lleva a destacar el planteamiento lamarckista. Hagamos lo que hagamos, no podemos modificar los genes que heredarán nuestros hijos.



La selección natural.


Para Darwin y Wallace, los individuos no tienen un papel decisivo en la evolución. Solo los mas actos llegarán a la copulación dando buenas características a la siguiente generación. Todos los individuos de una especie son genéticamente diferentes, en la competencia que se establece unos se verán favorecidos y otros perjudicados por sus genes, y de este modo se produce una selección. Esto se debe a la selección natural que en palabras de Darwin, preserva las características favorables y destruye las desfavorables.


Debemos saber que la selección natural no persigue ningún objetivo exceptuando la existencia de la especie. No hay variante génicas mejores que otras en sentido absoluto, sino que todo depende de las circunstancias del medio ambiente, por un fenómeno que se conoce como mutación, de cuando en cuando nacen individuos con variantes nuevas.Las mutaciones aumentan la variabilidad de las especies existentes.


Autores como Stephen Gould y Eldredge opinan que la evolución camina a grandes zancadas. Los organismos son máquinas con engranajes tan complejos ajustados y al mismo tiempo capaz de sobrevivir, a los que Goldschmidt llamó ''monstruos promisorios''.



La escalera del progreso.


Este planteamiento de la evolución como una escalera de progreso que conduce hasta la especie Homo sapiens está muy arraigada en la sociedad, y no menos en los medios científicos y académicos, aunque sea sólo subconscientemente. Dudamos que haya algún libro que empiece por las primeras formas de vida en el planeta y termine con los erizos de mar o los insectos, mientras que los mamíferos, los primates y los humanos se pierden entre los capítulos o lecciones intermedias.


Para Darwin la evolución es oportunista, no se dirige hacia ningún ideal de perfección. Es decir, todas las especies son igualmente perfectas, cada una de ellas maravillosamente adaptada a sus hábitos gracias a la selección natural. El mecanismo que Lamarck proponía para hacer marchar la evolución hacia delante era adaptativo y no empujaba en ninguna dirección preferente a los organismos por vericuetos.


Las especies no se ordenan en una secuencia, no se aprecia una escalera hacia ninguna parte, sino un árbol con muchas ramas, y sin ningún tronco. La evolución es divergente.


Acceso a dicho capítulo: http://www.quedelibros.com/libro/17984/La-Especie-Elegida.html